Miguel de Unamuno y Jugo (Bilbao, 29 de septiembre de 1864 – Salamanca, 31 de diciembre de 1936) fue un escritor, filósofo y académico español, figura emblemática e intelectual señera de la Generación del 98. Su vasta labor abarcó el ensayo, la novela, la poesía, el teatro y el periodismo, caracterizándose por una constante inquietud existencial, el combate contra los dogmatismos y una honda preocupación por el destino de España.
Primeos años y formación
Nacido en Bilbao en el seno de una familia burguesa y católica, vivió de niño la vivencia del sitio de Bilbao durante la tercera guerra carlista, hecho que marcaría sus reflexiones sobre la historia nacional. En 1880 se trasladó a Madrid para estudiar Filosofía y Letras en la Universidad Central, donde obtuvo el doctorado con una tesis sobre el origen del pueblo vasco.
En 1891 obtuvo por oposición la cátedra de Lengua y Literatura Griega en la Universidad de Salamanca, ciudad a la que quedaría ligado de forma indisoluble durante el resto de su vida. Ese mismo año contrajo matrimonio con Concha Lizárraga, su gran apoyo personal.
La rectoría de Salamanca y la crisis de 1897
Nombrado rector de la Universidad de Salamanca en 1900, Unamuno convirtió el cargo en un altavoz de agitación intelectual. Tras atravesar en 1897 una profunda crisis espiritual y religiosa que lo alejó de sus iniciales simpatías por el positivismo y el socialismo, su pensamiento giró hacia una búsqueda angustiada de la fe, el problema de la inmortalidad y la tensión insuperable entre la razón y la vida.
Exilio, dictadura y la Segunda República
Su actitud crítica hacia la monarquía de Alfonso XIII y la dictadura de Primo de Rivera le costó la destitución como rector y el desdestierro a la isla de Fuerteventura en 1924. Rehusando el indulto, se exilió en Francia hasta la caída del régimen dictatorial en 1930.
Con la proclamación de la Segunda República en 1931, regresó triunfalmente a España, recuperando la rectoría de la Universidad de Salamanca y siendo elegido diputado a las Cortes Constituyentes. Sin embargo, pronto comenzó a marcar distancias con el rumbo del nuevo régimen, decepcionado por la polarización y los excesos políticos.
El trágico final (1936)
Al estallar la Guerra Civil en julio de 1936, Unamuno apoyó inicialmente al bando sublevado con la esperanza de que restableciera el orden institucional. No obstante, el terror desatado en Salamanca y la represión violenta le hicieron reconsiderar rápidamente su postura.
El 12 de octubre de 1936, durante el acto del Día de la Raza en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, protagonizó su célebre enfrentamiento verbal con el general Millán-Astray y los mandos franquistas, pronunciando la célebre máxima: «Venceréis, pero no convenceréis». Recluido desde entonces bajo arresto domiciliario en su casa de Salamanca, falleció repentinamente el 31 de diciembre del mismo año.
Obra y pensamiento
El pensamiento de Unamuno gira en torno a tres ejes fundamentales:
El problema existencial y la sed de inmortalidad: Desarrollado en ensayos cumbre como Del sentimiento trágico de la vida (1913) y La agonía del cristianismo (1925).
La renovación de la narrativa (nivolas): Rompió las convenciones del realismo del siglo XIX en obras como Niebla (1914), San Manuel Bueno, mártir (1930) y Abel Sánchez (1917), centradas en el conflicto interior de los personajes y la frontera entre el creador y la criatura.
El problema de España y el paisaje: Reflexiones sobre la identidad e "intrahistoria" del país reunidas en En torno al casticismo (1895) y Por tierras de Portugal y de España (1911).
Llorenç Macip es un editor, traductor, investigador y prosista independiente. Su labor intelectual se centra en la recuperación, traducción, edición crítica y difusión digital de textos clásicos, filosóficos, históricos y literarios procedentes de una amplia diversidad de tradiciones culturales y lingüísticas.