Elise Hawthorne dirige una destilería familiar con la ayuda de sus dos hermanastras. Es una mujer muy responsable que siempre ha antepuesto sus obligaciones, tanto profesionales como personales, a su vida privada.
Jamás arriesgaría una operación económica por una aventura de una noche. Pero cuando se queda atrapada en un sótano y a oscuras con Antonio Rodríguez, un cliente importante que ha cruzado el charco para probar de primera mano sus licores, no puede resistirse a sus encantos.
Consciente de que mezclar negocios y placer es un riesgo que no debería tomar, decide jugarse el todo por el todo.