El primer paso, conseguir el puesto de Relaciones Públicas en el baile de San Valentín que Sam organizaría en su casa, fue fácil. Entre ellos hubo un respeto inmediato y... una atracción irresistible. Pero, a medida que los preparativos del baile progresaban, Fran se daba cuenta de que algo no cuadraba; aquel hombre no era ningún seductor. Cuando llegó el día de San Valentín, Fran no quería saber nada sobre el plan de su amiga; solo quería arrojarse a los brazos de Sam.
Sharon Kendrick empezó a contar historias a los once años y nunca ha dejado de hacerlo. Le gusta escribir novelas románticas con héroes tan sexys que te harán sentir bien. Vive en la hermosa ciudad de Winchester, donde puede ver la catedral desde su ventana (¡si se pone de puntillas!). Tiene dos hijos, Celia y Patrick, y sus pasiones son la música, los libros, cocinar y comer, y soñar despierta mientras elabora nuevas tramas.