Kyle no estaba dispuesto a permitir que Eva acabara con alguien que solo buscaba su dinero. La deseaba demasiado, lo cual no significaba que tuviera intención de enamorarse. La convertiría en su esposa y, cuando ella recibiera su herencia, se divorciarían. Pero cometió un error que lo cambió todo: acostarse con ella.
Fiona Brand vive en la soleada Bahía de las Islas, en Nueva Zelanda. Ahora que sus dos hijos han crecido, le sigue gustando escribir libros y la jardinería. Tras un cambio de vida en el que conoció a Cristo, ha emprendido estudios de licenciatura en teología y se ha hecho miembro de la Orden de San Lucas, el ministerio de sanación de Cristo.