Shane Harcourt no podía creer que alguien quisiera convertir un pueblo fantasma en un museo. Además, lo que menos deseaba en el mundo era que el rancho de sus sueños se convirtiera en una atracción para turistas. Estaba dispuesto a trabajar en el proyecto, pero solo para acelerar su fracaso. Eso, hasta que la mujer bella e inteligente que lo dirigía empezó a hacer que cambiara de opinión.
Por primera vez en su vida, Merry tenía a un tipo guapísimo siguiéndole los talones. Sin embargo... ¿podía confiar en aquel hombre fuerte y silencioso, por mucho que fuera una fuerza de la naturaleza en la cama?