Una niña sin nombre vivía con sus padres en un pequeño pueblo. Era una niña alegre, a la que le encantaba dibujar, reír y jugar. Su vida estaba llena de sonrisas y felicidad.
Hasta que una noche, la niña despertó. Su padre entró en su habitación y vio a su querida hija despierta. Como no podían dormir, empezaron a jugar a adivinar sonidos.
Una historia de la niña con su padre en casa.
*Con tecnología de Intel®